jueves, 27 de agosto de 2009

Longinos

En una de mis noches de verano me dio por empezar a maquinar una novela de corte fantástico. Se llamaría "Longinos". La idea giraba en torno a una antigua guerra entre elfos y humanos por la conquista de sus territorios, guerra que culminaría en el templo de Veldar, donde en un momento de la batalla un humano convocaría el poder del dios Sido y se conjuraría el hechizo Longinos, desatando la destrucción de una buena parte del mundo.
Las consecuencias, además de una inmediata paz por el bien de los dos reinos, radicarían en un pacto que toda la raza humana quedaba obligada a cumplir para con el dios Sido por invocar su poder. Y este pacto consistiría en diversas, ofrendas, ritos y cultos hacia él.
La historia se situaría una vez la paz hubiese adquirido la tranquilidad suficiente, y se centraría en el viaje de unos jóvenes humanos hartos de ser esclavos del dios Sido.
Por supuesto, todo esto nunca ha llegado a ser escrito, si bien, sí que escribí parte del epílogo:

Las estrellas irradiaban de una manera irregular. Los campos comenzaron a invadirse de un agostar cobrizo, las armaduras resplandecieron como evocando llamas, cada flecha emitía su propio destello...
Los dragones rugían impacientes. Ni sus propios jinetes podían controlarlos. Los conjuros de los magos reverberaban a lo largo y ancho del valle. Todos los guerreros asieron con fuerza sus armas, todos los Methas adquirieron su forma animal. Los artilleros escrutaban la posición de sus disparos con máxima precisión…
Y de pronto se hizo un silencio…
Y hasta el más bravo de los héroes notó una gota de sudor resbalando desde su frente…
La luz carmesí siguió reptando, ascendiendo por las columnas del Santuario de Veldar, hasta que finalmente alcanzó la Lanza. Sus destellos indicaron el principio de la batalla.


Quizá algún día me dé por continuar la novela...
Sed felices =)

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