domingo, 30 de agosto de 2009

Castle

Hoy toca una de animación Flash.

La animación por Flash es uno de mis grandes hobbies... de hecho es probable que me ayudara a elegir la carrera que voy a empezar a estudiar (Comunicación Audiovisual).

Volviendo al tema, hoy quería compartir con vosotros un poco de esta afición, y lo hago con una pequeña "review" de una de las series animadas en Flash mejor hechas que conozco: Castle

Castle nos traslada a, como cabe esperar, un castillo. Sin embargo, pronto descubrimos que no es un castillo cualquiera, sino que oscuras y terroríficos entes lo habitan. Más aún, parece que el castillo se rige por leyes bastante anormales para nuestra dimensión.

Castle es acción de corte gore. Utiliza un estilo de animación llamado "Stick Animation", que se basa en simplificar los trazados de los personajes al máximo, hasta transformarlos en cuatro palos con cabeza. Pero esto no quiere decir que Castle sea una cutrez. Más bien todo lo contrario, es probablemente una de las mayores obras a nivel artístico de la animación en Flash, siendo capaz de proyectar tres dimensiones (algo tremendamente difícil de hacer con el programa).

Se divide en pequeñas "temporadas" por así decirlo. Castle I y Castle II son simples animaciones de un solo capítulo, más básicas y con un argumento más vacío. Es con Castle III y con Castle Repercussions cuando se aprecia la verdadera obra de arte ante la que estamos. Es importante que sepáis que todo animador va mejorando según va haciendo sus películas, lo que quiere decir que las primeras suelen ser bastante feas y malas. Este caso no es una excepción, Castle I es incluso omitible.

Os dejo el link a la página de Newgrounds (web de la que os hablaré más adelante): http://www.newgrounds.com/collection/castle.html

Ni que decir tiene que está en completo inglés... eso sí, goza tanto de doblaje como de subtítulos, así que incluso quien tenga problemas con la lengua de Shakespeare debería ser capaz de entenderlo.

¡Ah! Y se me olvidaba mencionarlo: NO RECOMENDADA PARA MENORES DE 18

Sed felices =)

sábado, 29 de agosto de 2009

El camino fácil

Estos días me he estado comiendo mucho la cabeza (cosa BASTANTE frecuente). Y hay una reflexión que me gustaría compartir... una sobre las elecciones.
Se supone que nuestra personalidad es, en su punto más básico, las elecciones que tomamos: decidir tirar un papel al suelo o a la papelera, decidir estudiar o no hacerlo, decidir jugar a las cartas o al ordenador... y esas elecciones forjan nuestra forma de actuar, hacia nosotros y hacia los demás.
Algunos procuran buscar las elecciones que impliquen la menor dificultad para realizarse, otros buscan el resultado para ellos mismos, otros buscan la elección que les lleve a la diversión inmediata... yo quiero centrarme en las elecciones más básicas: el camino fácil y el camino difícil.
En principio el camino difícil suele reportar más que el fácil (se suele decir que quien algo quiere algo le cuesta), por ejemplo decidir estudiar en vez de ver la tele. Pero, ¿qué pasa si no está tan claro? ¿Qué pasa si no estás seguro de que luchar por algo vaya a funcionar? ¿Qué pasa si la incertidumbre del camino fácil te lleva a algo mejor que a lo que puedes aspirar con el camino difícil? Y, más aún, ¿qué pasa si el camino fácil es mejor para alguien más que tú mismo?
Siempre, y digo SIEMPRE, había pensado que lo correcto es el camino difícil, que el esfuerzo tiene su recompensa... pero he aprendido que el mundo es injusto e impredecible, que no lo puedes enmarcar todo bajo una premisa como "sufre ahora para que después todo sea genial". ¿Dónde me lleva eso? ¿Al camino difícil? ¿Al fácil?
Me despido escuchando a Jason Mraz...
Sed felices =)

jueves, 27 de agosto de 2009

Longinos

En una de mis noches de verano me dio por empezar a maquinar una novela de corte fantástico. Se llamaría "Longinos". La idea giraba en torno a una antigua guerra entre elfos y humanos por la conquista de sus territorios, guerra que culminaría en el templo de Veldar, donde en un momento de la batalla un humano convocaría el poder del dios Sido y se conjuraría el hechizo Longinos, desatando la destrucción de una buena parte del mundo.
Las consecuencias, además de una inmediata paz por el bien de los dos reinos, radicarían en un pacto que toda la raza humana quedaba obligada a cumplir para con el dios Sido por invocar su poder. Y este pacto consistiría en diversas, ofrendas, ritos y cultos hacia él.
La historia se situaría una vez la paz hubiese adquirido la tranquilidad suficiente, y se centraría en el viaje de unos jóvenes humanos hartos de ser esclavos del dios Sido.
Por supuesto, todo esto nunca ha llegado a ser escrito, si bien, sí que escribí parte del epílogo:

Las estrellas irradiaban de una manera irregular. Los campos comenzaron a invadirse de un agostar cobrizo, las armaduras resplandecieron como evocando llamas, cada flecha emitía su propio destello...
Los dragones rugían impacientes. Ni sus propios jinetes podían controlarlos. Los conjuros de los magos reverberaban a lo largo y ancho del valle. Todos los guerreros asieron con fuerza sus armas, todos los Methas adquirieron su forma animal. Los artilleros escrutaban la posición de sus disparos con máxima precisión…
Y de pronto se hizo un silencio…
Y hasta el más bravo de los héroes notó una gota de sudor resbalando desde su frente…
La luz carmesí siguió reptando, ascendiendo por las columnas del Santuario de Veldar, hasta que finalmente alcanzó la Lanza. Sus destellos indicaron el principio de la batalla.


Quizá algún día me dé por continuar la novela...
Sed felices =)

miércoles, 26 de agosto de 2009

Horror vacui

Hay días, como hoy, en los que la cabeza se vacía por completo... y todas esas grandes ideas que tienes o se te ocurren no vienen... o desaparecen...
Días como hoy suelo darme golpes en la cabeza contra las cosas (es... una forma de hablar, siempre soy así de exagerado) por la terrible desesperación que supone un vacío de inspiración. ¡Porque me apetece escribir! Pero no sé sobre qué, claro... así que empiezan a salirme cosas inconclusas como estas, que no sé ni por dónde cogerlas...
Es irónico. Creé 12 de Abril precisamente para la situación contraria, la cual suele darse a menudo: me paso el día pensando y nunca me decido a escribirlo.
Ahora entiendo el horror vacui del que hablaban los barrocos... el vacío es desesperantemente inútil...
Así que voy a seguir dándome golpes contra las cosas...
Sed felices =)

martes, 25 de agosto de 2009

Que nada cambie

-Pide un deseo
-¿Y si no tengo nada que pedir?¿Y si tengo cuanto quiero y no necesito nada mas?
-Pide entonces que nada cambie

Así reza la entrada del tuenti de una de mis amigas. Lo que ha llevado a otro de mis amigos a decir una frase: "Nunca pidas que nada cambie". Y eso me ha llevado irremediablemente a una reflexión interna...
Creo que la frase Nunca pidas que nada cambie es una de esas frases con las que "se te llena la boca". Me explicaré mejor:
Estoy casi seguro de que alguna vez os habéis planteado algo sin ser capaces de encontrar solución, o que habéis discutido con un amigo sobre un tema ético o filosófico difícil de resolver. Entonces, de repente alguien llega y zanja la conversación con una frase cargada de sabiduría maestra, o conocida por todos, o que demuestra una admirable filosofía de vida: "Carpe diem, que la vida son dos días", "Nunca digas nunca"...
A estas frases yo las llamo "frases con las que se te llena la boca". Son frases que pueden ser más o menos ciertas y que conllevan detrás una marcada actitud de vida que, en realidad, muy pocos siguen. Sin embargo, crean un impacto al oírlas que, por algún motivo, te hace verlas como muy ciertas.
Volviendo al tema, creo que, de cierta forma, no se debe pedir que nada cambie. Eso sería una forma de conformismo y de conservadurismo extremo que nos llevaría a un estancamiento permanente (hasta ahí estoy de acuerdo). Pero, aplicado en ciertos aspectos, no es algo muy fácil de cumplir, por eso es por lo que pienso que es una frase con la que se te llena la boca.
La avaricia rompió el saco (o mató al gato, como me gusta decir). Si eres feliz, si de verdad no necesitas nada más en tu vida más allá de lo que tienes, si cuando te dicen "pide un deseo" no sabes qué pedir (y esto es algo que me ha pasado)... ¿de verdad quieres que las cosas cambien?
Creo que el que ha vivido esa experiencia y se ha encontrado verdaderamente feliz solo teme perderla, o al menos YO temí perderla por encima de todo... y desde luego mi único deseo siempre fue "ojalá sea así para siempre".
¿Me equivoco? ¿Estáis de acuerdo? Comentad, comentad, comentad... a ver qué opináis.
Me despido.
Sed felices =) (Pero comentad)

Dolor de pies

Conducir parece fácil, todo el mundo sabe conducir, conducir es para tontos... o eso dicen... porque llevo un total de tres horas acumuladas y creo que me voy a morir de la tensión...
Llegas el primer día, te saluda un tío simpatiquillo, un par de firmas por aquí... bla,bla,bla... y te pones en el asiento del conductor. El tío empieza a explicarte cosas, todo es muy coherente, descubres que hay ochenta posiciones de parabrisas, otras treinta de luces... echo en falta el nitroso y los misiles, pero parece que no van de serie... en fin...
Y al cabo de 15 minutos te ves levantando suavemente el embrague (cosa que aún no hago del todo bien) y ¡pluf! estás conduciendo.
Todo va bien, vas recto... el primer resalto lo pasas botando a lo bestia (y ahí aprendes que los resaltos se pasan despacito) y metes segunda (y te pasas en segunda media vida).
Y llegas a tu primer enemigo (¡CHAN CHAN!): LA ROTONDA.
Cuando ves a tus papis conducir, las rotondas te parecen inofensivas, sencillas... incluso graciosas... pero la secuencia de acciones que hay que hacer para tomarlas es hasta risible: frenas, miras a la izquierda (te detienes si hay que ceder el paso), encaras el coche, aceleras un poco, miras única y exclusivamente al retrovisor izquierdo (para que los listos de turno no se empotren contra ti) mientras que con el rabillo del ojo te mantienes en la calzada derecha (esto es imposible), ves que hay un autobús parado, pones intermitente, cambias de carril (no te hace falta mirar el retrovisor porque YA LO VAS HACIENDO, claro), miras al otro retrovisor, intermitente, cambio de carril de nuevo, frenas, encaras el coche para salir y vuelves a acelerar.
Empiezas a tomar veinte millones de rotondas para acostumbrarte, frenas en los resaltos... en los pasos de cebra giras exagerada y estúpidamente la cabeza para que todo el mundo sepa que estás mirando a todos lados...
Y poco después, cuando crees controlar la situación, aprendes a meter tercera... y el caos se apodera de la situación...
No sabes si frenar, si acelerar, soltar embrage, girar, intermitente, mirar el paso de cebra, mirar los retrovisores... ¡Donde han puesto el botón de eyectar!
Ni que decir cabe que no sabes ni que existen marcas viales, claro...
En fin, es más dramático de lo que realmente es... poco a poco las cosas mejoran, tu coordinación deja de ser tan ortopédica... día a día notas una evolución... o eso creo...
Una cosa es segura, los pies te duelen de ir tan tenso con los pedales, sobre todo el derecho.
Pero que nadie se desanime... ¡que conducir está chupado, hombre!
Y aquí me despido, pensando en los pasos de cebra.
Sed felices =)

Nace 12 de Abril

12 de Abril es una idea que me venía rondando la cabeza desde hace varios días... y es que últimamente dedico mucho tiempo a abstraerme en mi compleja y retorcida mente y luego siempre pienso en pasarlo al papel. Pero claro, eso se quedaría para mí y dudo que nadie más pudiera llegar a saber de todas esas absurdas idioteces que me rondan la cabeza. Si a eso le sumamos que últimamente me siento expresivo y que me apetece compartir estas cosas con los demás (y por supuesto mi exagerada demanda de atención), este formato es ideal para sintetizar todos estos elementos.
Así que sí, 12 de Abril es un espacio dedicado a mí y a mi egoísta ego. ¡Pero tranquilos! 12 de Abril está pensado para que os sintáis identificados con mis pensamientos, para aconsejaros sobre series de televisión, películas, libros o videojuegos y para entrar en discusiones de corte filosófico-existencial tan típicos de la postadolescencia. Y también para otras chorradas varias, por supuesto.
Sea como sea, quiero que comentéis. Comentad lo que pensáis, lo que odiáis, que me odiáis a mí, que he escrito burro con v... me da igual. Pero quiero que dejéis constancia de vuestro paso por aquí.
Poco más por el momento. Así que me despido.
Sed felices =)