viernes, 2 de octubre de 2009

El cuento del dragón y la luna

La mitad de este cuento es verdad, la otra mitad no la recuerdo, así que la escribo yo:

Había en un bosque un dragón que quería alcanzar la luna. Lo ansiaba con tanta fuerza que dedicaba todo su tiempo a ello. Probó con sus alas, probó con una gran, grandísima escalera, pidió ayuda a otros animales... pero daba igual cuanto hiciera, la luna seguía inalcanzable, inamovible y majestuosa donde estaba.
Cierto día, el dragón merodeaba en medio de la noche cerca de un lago. Acercó su cabeza para beber agua y fue entonces cuando lo vio: vio a la luna en medio del lago, igual de bella, de inamovible y de majestuosa que arriba.
Pensó el dragón que si no podía alcanzar la luna era porque no había que subir, sino bajar. Nadar en vez de volar, y así lo hizo.
Se zambulló en el profundísimo lago y comenzó a bucear tan rápido como pudo. Nada le detuvo. Ni la oscuridad, ni los peces, ni los estrechos pasadizos submarinos, simplemente seguía bajando.
Y aunque se quedaba sin aire siguió bajando.
Bajando, bajando, bajando...
Hasta que el aire se terminó.
Y parece ser que, entonces, el dragón alcanzó la luna.

Sed felices =)

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